Una cámara de choque térmico alterna ciclos de calor y frío para reproducir los cambios físicos y químicos que sufre un producto en diferentes entornos. Los resultados se utilizan para evaluar la fiabilidad y el rendimiento, y para orientar mejoras de diseño. En este tipo de equipos, algunos detalles de operación determinan tanto la validez del ensayo como la vida útil de la cámara.
Compruebe el sellado de la puerta antes del ensayo
Antes de comenzar, asegúrese de que la puerta esté cerrada y bien asentada, para que las fugas de aire no distorsionen los resultados. No abra y cierre la puerta repetidamente durante un ciclo: degrada el rendimiento de la cámara y acorta la vida útil de la máquina.
Limite las aperturas de puerta en los ensayos a baja temperatura
Por debajo de 0 °C, mantenga las aperturas de puerta lo más breves posible y cierre la puerta inmediatamente después. Una vez abierta la puerta, el aire frío escapa y se forma escarcha en la cámara; cuanto más baja es la temperatura, más acusado resulta esto.
En programas prolongados de baja temperatura, realice el desescarche según un calendario. Tras completar un ciclo, ajuste la cámara a 110 °C, abra ligeramente la puerta y déjela funcionar durante dos horas.
Qué debe mantenerse fuera de la cámara y alejado de ella
No coloque materiales corrosivos, inflamables o explosivos alrededor ni dentro de la cámara: pueden dañar el equipo. Si la cámara queda inactiva durante periodos prolongados, enciéndala una vez cada dos semanas y compruebe que sus componentes funcionan con normalidad.
Cierre después de un ensayo
Siga estrictamente el procedimiento de operación. Cuando finalice el ensayo, ajuste la temperatura de nuevo a la ambiente, deje funcionar la cámara durante media hora, luego corte la alimentación y limpie las paredes interiores.